Director de Radio Diversia
El Concejal de la Familia, Marco Fidel Ramírez, en vista de los hechos presentados en su contra en los últimos días, se permite informar a la opinión pública”: 1) Que está siendo víctima de una persecución política y religiosa por parte del Gobierno de Bogotá, a través de la Alcaldía Mayor, Canal Capital, y algunos colegas del Concejo. Según: http://www.marcofidelramirez.com/noticias
Esta es una declaración que aparece en la editorial de la página
oficial del concejal cristiano Marco Fidel Ramírez, luego de las declaraciones
en las que solicitó un listado de las personas homosexuales que hacen parte
de Canal Capital. Partiendo de esta primicia en la que se nos alienta a creer
que por sus valores cristianos y supuestos morales el concejal Ramírez es quien
realmente está siendo perseguido, haciendo una clara alusión histórica a la
persecución de los cristianos por su fe, moral y construcción social en tiempos
de libertades humanas muy diferentes a las de nuestros días.
Lo peligroso de Marco Fidel no
es que sea una pastor cristiano con miles de feligreses, o concejal electo en
la ciudad de Bogotá. Tampoco es que el señor sea comunicador social y que
combine ambas fases en sus vida; el verdadero problema viene en la ornamentación bélica lingüística que utiliza
en la gente hace creer sus terribles discursos pre apocalípticos, y viola el
Derecho que tenemos todas y todos los ciudadanos en no recibir proselitismos
religiosos por parte de quienes tienen una investidura pública y una deber
frente al Estado Laico y secular que representan.
La gente que va a orar en la
Cra 30 a un costado de la estación de
Los Comuneros del Trasmilenio, como en todas las comunidades cristianas, son
personas sin distinción de clase económica o social quienes muchas veces son
manipulados por las doctrinas que infunden una palabra del “señor” transformada a beneficio de ministros que
creen tener el derecho de juzgar y decidir lo correcto y lo incorrecto.
Lo que al Concejal Ramírez le
pasa con el sector LGBTI responde al miedo de lo desconocido. Miedo que ha sido
infundido en interpretaciones bíblicas que no responden a los derechos civiles
de gay, lesbianas, bisexuales y transgeneros. Miedo a pensar que las personas
LGBTI somos un partido político o una
secta religiosa y no respondemos a estructuras, células o cúpulas
proselitistas.
Cuando este hombre deje de
sentir lo hoy lo llena de odio por no
entender que tenemos los mismos derechos que él, tal vez le baje a sus odiosas
estrategias de persecución y desprestigio.
Lo lamentable de todo esto es
que aparentemente el hombre queda en la opinión pública como un mártir sacro
que lo único que ha hecho es mostrarle a su ciudad que se está transformando en
una nueva Sodoma y Gomorra. Lo interesante es que ha dejado entre ver la
Política Pública LGBT como una herramienta eficaz al momento de ponernos a
evaluar porqué hoy en “Bogotá se puede ser”.
El tema de obligar a la gente
a decir si es esto o lo otro tiene tintes sectarios que además si se toma en
cuenta la columna de Alfonso Sánchez Baute de El Tiempo se muestra
como el columnista presenta las tendencias hacia el nazismo de Ramírez, en las
que no solo es Cristo quien le da el
permiso de definir quienes son honorables y quienes son aberraciones, sino que
además basa sus teorías en la reproducción aria, en la limitación de la especie
por su clonación masiva evitando que el individuo piense, sienta o crezca.
Una de las primeras cosas que
se aprenden cuando se sale del closet es que esta acción debe ser voluntaria y
cuando realmente la persona se sienta segura
y cómoda. En este sentido, la
pregunta es: con este tipo de persecuciones ¿el
salir del closet es una opción personal?, ¿Cuál es la necesidad de
exponer como en un circo romano a funcionarios que probablemente están en el
canal distrital por su capacidad y educación, más que por su orientación sexual
o identidad de género?. Sinceramente creo que en nada tiene que ver el que
pertenezcan a nuestro sector.
Las demandas que se puedan
elevar vía legal más buscar acallar su impetuosa voluntad religiosa debe buscar
anular su labor en el cabildo. Las acciones legales deben buscar bloquear su
poder de oratoria y deben sancionar su derecho a dirigirse a las masas de forma
discriminatoria y agresiva, por ser un peligro público para cientos de miles de
personas que viven en esta ciudad tanto directamente pertenecientes a los
sectores LGBTI así como sus familias y parejas.
Recordemos
el terrible suceso que en Chile a principios de este año y que disparó la
urgencia de crear una ley antidiscriminatoria,
cuatro jóvenes chilenos creyéndose de raza aria mataron a un destacado
joven activista homosexual en una clara acción de odio irracional e
injustificado…esto es lo que el señor Ramírez puede lograr o promueve no sólo
en sus feligreses si no que también en sus aliados.
En Radio Diversia claramente conocemoslosestragosde lo que un atentado verbal o escrito puede acontecer en un grupo de personascuando se siembra el miedo injustificadamente. También sabemos y conocemos lo que pasa en el mismo sector, por ello es tan importante elevar la voz y manifestar el desagravio público hacia Ramírez, no es posible que una persona vaya por la vida quitándonos los derechos que durante tanto tiempo nos demoramos en recuperar, porque a Ramírez no le parece que seamos personas normales, morales y con los mismos derechos.
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