Por: Didisin Diversia Corresponsable Cartagena
Llegó y pasó el 10 de noviembre en Cartagena, un día que
había esperado con ansias; llego el día de la marcha de la comunidad LGBTI en
Cartagena. Pensé que todo iba a ser perfecto, sin disturbios y todo iba a
transcurrir en total calma.
Ese era mi anhelo cuando salí de mi casa a realizar el
cubrimiento de este evento, antes de iniciar la marcha pude ver muchos
policías, a lo vales e almirante padilla (Este es un programa que se lleva en
Cartagena para concientizar a las personas a que usen la cebra) y una patrulla
aérea de la policía que sobre volaba todo el centro de la ciudad para proteger
a las personas pertenecientes a la población diversa. Me encontraba muy
emocionado por ver tanta atención a este evento por parte de entes
gubernamentales, habitantes de Cartagena y demás. Todo era perfecto, al iniciar
la marcha, hice algunas preguntas a los y las asistentes al evento, cuando una
funcionaria del IPCC (Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena) se me
acerca se presenta y me lleva donde la directora de dicho ente estatal, como
buen corresponsal no podía perder la oportunidad de entrevistarla pero antes de
que todo eso pasara me asignaron un policía durante toda la marcha para que me
estuviese cuidando que no me sucediera nada, durante todo el recorrido estuvo
este policía a mi lado mientras yo realizaba mi trabajo. Eso me sorprendió más.
Durante todo el recorrido no presencie ningún acto de
violencia hacia la población que marchaba, todo fue perfecto hasta la
finalización de esta (La marcha). Después de todo el recorrido nos esperaba un
concierto por parte de la orquesta de la policía metropolitana de Cartagena en
la plaza de la aduana.
Tanta perfección no podía ser verdad.
Días después de la marcha muchas personas se acercaron y me
escribieron a mi correo electrónico personal quejándose de los maltratos
verbales y físicos que recibieron durante el recorrido, hago una aclaración que
esto ocurrió cuando la marcha llego a la India Catalina, muchos de los
vendedores informales que ahí se encontraban fomentaron esto.
Una de las personas que se me acerco me dijo: - Cuando
llegamos a la india catalina todo se volvió un mierdero, unos hombres me
empezaron a tocar y les gritaban a unas amigas que si eran lesbianas que se
besaran y se tocaran –A algunos les lanzaron basura e incluso me dijeron que faltó
seguridad.
Reflexión y crítica Didisin.
Personalmente y para cualquier persona eso de que lo o la
toquen de manera morbosa es una falta de respeto; pero ahora yo digo y pregunto ¿Dónde estaban los policías que nos cuidaban?, ¿Será que la
policía hizo ese día lo que le dio la gana o solo recibía órdenes de las y los
funcionarios públicos para que los cuidaran a ellos y a los periodistas y
personas importantes?, hay tantas preguntas y pocas respuestas.
En todo este rollo he llegado a pensar que los policías solo
eran para los funcionarios y funcionarias públicas, periodistas y personas
importantes y eso no debía ser así, ellos estaban allí para cuidar a TODOS los
y las marchantes y no solo a algunos.
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